#YoMeQuedoEnCasa

Es muy importante remarcar y reforzar el autoaislamiento. Puede convertirse en algo sumamente aburrido, pero es fundamental para detener la propagación del virus.


¿Por qué aislados? 

El autoaislamiento en casa cuando estás enfermo o cuando otros lo padecen (con coronavirus o cualquier otra epidemia respiratoria) significa no salir a lugares públicos o en transporte público. Se trata de evitar que se produzcan contagios y, con ello, prevenir nuestro contagio y/o los de otros y, sobre todo, disminuir la presión sobre nuestro sistema sanitario.


Además, si estás enfermo-a, mantente alejado de los miembros de la familia tanto como puedas (especialmente aquellos que son mayores o que tienen afecciones de salud subyacentes ).

Es muy importante cubrirse la boca al toser o estornudar. Utilizar pañuelos de papel y echarlos siempre a la basura. Lavarse las manos en forma periódica para evitar depositar el virus en distintas superficies.

No hay que compartir vasos, utensilios de cocina, toallas o elementos de higiene personal. En caso de vivir con otras personas, es recomendable que éstas se vayan a vivir a otro lado, con amigos o familiares. Y si es imposible, se deben extremar las medidas de cuidado aislando al paciente en una habitación con baño exclusivo.

Además, se deben limpiar regularmente las superficies comunes que toca con frecuencia (picaportes de las puertas, manijas de lavatorios, inodoros, controles remotos y similares) con un desinfectante doméstico o agua jabonosa.


Si no estás enfermo-a, mira a ver si en tu empresa te ofrecen hacer  teletrabajo. Recuerda que, tras la declaración del estado de alarma, solo pueden trabajar los servicios decretados como ensenciales.


El quedarse en casa solo varios días implica también modificar varios usos y costumbre diarios. En caso de necesitar alimentos, medicamentos o elementos de trabajo, lo recomendable es comprar todo en forma digital y pedir que lo dejen en la puerta del departamento o casa. O al encargado o vecino y que luego éste lo deje a mano, evitando el contacto con otras  personas. Y nunca asistir a lugares donde hay gente o, si se hace (supermercados, farmacias, etc.) cuidar no tocar los alimentos (usar guantes) y no acercarse a la gente a menos de un metro de distancia.

Pulsando el botón, puedes acceder a un artículo del psicólogo Álvaro Bilbao sobre los Efectos psicológicos de la cuarentena y cómo combatirlos con éxito.